Al hablar de ideología, se hace referencia al “Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político”[1]
Así, cada persona adquiere una u otra ideología dependiendo del contexto en el que se desarrolle, la coyuntura política que se dé alrededor y como ello permite que se tenga determinada concepción del mundo; cómo lo vemos y cómo el mundo nos ve. Además, es también muy importante determinar la concepción que se maneja en cuanto al tema de poder y quien lo ejerce, así como la visión que se tiene del Estado, mercado y valores sociales.
Para determinar la ideología del politólogo, analista y autor de varios libros muy interesantes, Samuel Phillips Huntington, se han tomado en cuenta ciertos elementos clave que permiten situarlo dentro de una posición de derecha.
En su última obra “¿Quiénes Somos? Los Desafíos a la Identidad Nacional Estadounidense”, Huntington hace referencia la identidad cultural estadounidense y al tema de las migraciones. Así pues, Norteamérica se enfrenta ahora con la dificultad que representan las migraciones ya que estas ponen en riesgo la identidad nacional de los estadounidenses al entremezclar su cultura con las tradiciones de los migrantes que no logran apartar por completo las costumbres propias de sus países de origen. Este fenómeno, en palabras de Huntington, “podría dividir a Estados Unidos en dos pueblos, dos culturas y dos lenguajes…”[2]
Este tipo de pensamiento puede enmarcarse dentro de la ideología de derecha, tomando en cuenta ciertos elementos, entre ellos, algunas ideas de la corriente nacionalista ya que ésta establece que una nación se convierte en el referente identitario para determinada comunidad. Así, para los estadounidenses, su único referente identitario legítimo es su propia nación, y no ideas traídas por migrantes latinoamericanos.
Por otro lado, el nacionalismo establece una relación social en la que el ciudadano libre, se encuentra dentro del marco de Estado-nación, el cual esta conformado por una lengua, una cultura y una historia en común.
En cuanto a esto, puede hacerse referencia al conflicto interno que se dio en Rwanda en el año de 1994. Todo comenzó cuando los colonizadores belgas dejaron a cargo del dominio administrativo a los tutsis, uno de los grupos culturales en Rwanda. Sin embargo, los tutsis constituían una minoría. Los hutus, otro grupo cultural, quedaron subordinados ante los tutsis, lo que generó conflictos políticos y con ello, una guerra interna que dejó más de un millón de muertos en el país.
Es evidente, entonces, como se cumplen las palabras de Huntington si tomamos como referente, la idea principal de su obra “El Choque de Civilizaciones” atendiendo a premisas nacionalistas anteriormente mencionadas, en donde los valores culturales se convierten en una fuerza de unión pero que incluso, pueden llegar a dividir sociedades dentro de un mismo territorio.
Así pues, en sus trabajos, “El Choque de Civilizaciones” y “¿Quiénes Somos?” Samuel Huntington plantea conflictos puramente étnicos. De su último libro deducirse incluso un comportamiento xenofóbico por parte de los estadounidenses, al presentar justificaciones para concebir las migraciones como una amenaza a la identidad de los norteamericanos. Estas concepciones que integran factores nacionalistas y conservadores se convierten así, en la coartada perfecta para promover el mantenimiento y fortalecimiento de un Estado capaz de controlar esas fuerzas culturales para que luego no se conviertan en puntos generadores de conflicto ni amenacen la identidad nacional.